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Aceites
Esenciales
EL MASAJE
AROMATERAPÉUTICO
En los tiempos modernos, donde el ritmo de vida es más vertiginoso y el estrés
avanza a pasos agigantados, la Aromaterapia se ha convertido en una de las
terapias más importantes, dado que uno de los usos más frecuentes de la misma lo
encontramos en el masaje aromaterapéutico.
El mismo es una excelente forma de experimentar el placer de una completa
relajación, dado que aliviando los músculos tensos, el cuerpo y la mente se
serenan. De modo tal que cuando los aceites se combinan con el masaje, su
eficacia para aliviar la tensión, mejorar el humor, contribuir a la buena salud,
resulta sorprendente.
Podemos decir entonces que un masaje aromaterapéutico es un arte que opera
gracias a la interacción entre la persona que lo proporciona y la que lo recibe,
y la función de los aceites esenciales seleccionados.
La Aromaterapia es una terapia verdaderamente holística que tiene en cuenta la
mente, el cuerpo y el espíritu de la persona que busca ayuda
Azahar: Para estados de
tensión y ansiedad, estados de shock. Estimulante de la regeneración celular.
Bergamota: Actúa sobre el
tracto urinario, la depresión y la ansiedad, el cuidado de la piel, elevador del
estado de ánimo.
Canela: Antiséptico y
antivirósico, antireumático. Indicado contra la depresión, fatiga física y
mental, afrodisíaco femenino.
Cedro: Es un poderoso
antiséptico, particularmente del tracto bronquial y urinario. Mucolítico, útil
para los estados de malhumor, de irritación e impaciencia.
Ciprés: Poderoso astringente,
útil para todo exceso de fluidos, antiséptico. Otorga serenidad frente a los
estados de transición.
Clavo: Antiséptico,
antiespasmódico, carminativo. Para la debilidad tanto física como mental.
Enebro: Purificador del
cuerpo, alma y espíritu. Desintoxicante, permite dejar fluir las emociones
contenidas.
Eucaliptus: Actúa como
descongestivo antibacteriano y antiviral. Otorga serenidad y calma.
Geranio: Antidepresivo,
astringente, equilibrador hormonal. Indicado para el síndrome TPM.
Incienso: Valioso para
infecciones respiratorias. Aleja las influencias negativas, ayuda a romper los
lazos que nos atan al pasado.
Jazmín: Antidepresivo,
especial para depresiones crónicas y post parto. Afrodisíaco, eleva la
autoestima.
Lavanda: Calmante, sosegante,
equilibradora, para combatir el insomnio, regeneradora de la piel.
Lemongrass: Refrescante,
antiséptico y desodorante. Estimulante, energizante, interesante para la fatiga
mental y el cansancio extremo.
Limón: Eficaz para estimular
las defensas del organismo. Tónico del Sistema Circulatorio, estimulante de la
mente.
Mandarina: Efecto tónico y
estimulante del Aparato Digestivo. Ideal para niños y embarazadas (en diluciones
suaves).
Manzana: Ideal para fomentar
pensamientos de amor, tanto hacia nosotros como hacia los demás.
Melissa: Calmante de la
frecuencia respiratoria y cardíaca para estados de shock. Aleja los pensamientos
sombríos.
Menta: Eficaz para la fatiga
mental, migrañas, falta de concentración. Útil para trastornos estomacales.
Mirra: Antiséptico,
antiinflamatorio, fungicida, regeneradora de la piel. Aumenta las capacidades
parapsíquicas.
Naranja: Útil para estados de
insomnio, antiespasmódico estomacal.
Romero: Estimulante del
Sistema Nervioso Central, tonificante, analgésico, eficaz para los dolores
reumáticos. Protector psíquico, ayuda a todos los procesos del pensamiento.
Rosa: Equilibra los centros
energéticos, antidepresivo suave pero potente. Para trastornos emocionales
relacionados con la sexualidad femenina.
Sándalo: Poderoso antiséptico,
especialmente del Aparato Urinario. Astringente, afrodisíaco, favorece la
meditación e induce a estados de armonía.
Tea-Tree: Excelente antiviral,
ayuda al organismo a combatir los procesos infecciosos. Útil para trastornos de
la piel.
Ylang Ylang: Equilibrador de
la secreción sebácea. Útil para estados de shock, ansiedad y temor, afrodisíaco.
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